Convocatoria de dossier para Ymupihui, número 5, marzo de 2027

21-08-2026

**La recepción de textos estará abierta desde la fecha de la publicación de esta convocatoria hasta el día 6 de diciembre de 2026.**

Racialidades en Nuestra América: representaciones audiovisuales y literarias coordinado por Ana Isabel León Fernández (anantrophos@gmail.com)

En Nuestra América, los estudios sobre racialidades y procesos de racialización han adquirido una presencia creciente en las ciencias sociales y las humanidades, dando lugar a importantes discusiones en torno al colonialismo, el mestizaje, la blanquitud y las experiencias históricas y contemporáneas de las poblaciones indígenas y afrodescendientes, entre otros asuntos. Sin embargo, aunque existe una producción significativa que aborda las dimensiones culturales y simbólicas de estos procesos, persiste la necesidad de ampliar y articular un campo de reflexión específicamente interesado en las relaciones entre racialidades y representaciones audiovisuales y literarias. Atender a este cruce permite interrogar el papel que las imágenes, los relatos y las prácticas de representación desempeñan no solo en la reproducción de imaginarios y jerarquías racializadas, sino también en su cuestionamiento, negociación y transformación. En este contexto, resulta pertinente reunir investigaciones que, desde distintas disciplinas y perspectivas, examinen críticamente las formas en que las racialidades se construyen, reproducen, negocian y resignifican en distintos lenguajes, géneros y soportes culturales.

Se entiende aquí la idea de «raza» como un constructo social e histórico y se retoma la racialidad como un aparato moderno de producción de conocimiento y poder, mediante el cual lo racial funciona como un significante productivo de la diferencia humana y como principio de organización de la configuración global (Ferreira da Silva, 2007). Este modelo productivo de la diferencia humana, para pensadores como Aníbal Quijano, aparece, tal como lo conocemos, a partir del proceso de colonización de Nuestra América. Para Quijano, “la racialización y la racialidad aparecen juntas desde fines del siglo XV, pero no antes” (Quijano, 2019, p. 166). La emergencia de la idea de raza permitió establecer gradaciones entre los seres humanos y producir una clasificación que atravesaría los distintos ámbitos de la vida social. Desde este enfoque, el sistema de dominación colonial en Nuestra América se apoyó en el concepto de raza como uno de sus principales bastiones, tomando como referente a la blanquitud como modelo de una pretendida «humanidad superior».

En este sentido, el aparato que permite «clasificar» a la humanidad es, a la vez, un aparato de poder que organiza las diferencias humanas. Retomando a Denise Ferreira da Silva, resulta necesario acercarnos a lo racial como una estrategia política moderna. Para situar esta discusión en el campo de las representaciones y de los sujetos concretos, es útil atender a los diferentes procesos de racialización que se han desplegado históricamente sobre distintas comunidades y grupos, especialmente aquellos históricamente oprimidos, como los pueblos originarios, las poblaciones negras y afrodescendientes y diferentes diásporas. La racialización de grupos humanos corresponde, así, a un proceso de producción de alteridades, en el sentido propuesto por Rita Segato (2007), mediante el cual, a través del marcaje de «diferencias» humanas que pueden ser fenotípicas o culturales, se atribuyen determinados rasgos, cualidades, estereotipos y condiciones.

Si bien la racialización ha sido estudiada principalmente desde las experiencias de grupos subalternizados y desde el problema estructural del racismo, los procesos de racialización no se limitan exclusivamente a estos sujetos. Las diferencias racializadas se producen también a partir de relaciones de poder, imaginarios y procesos de alterización dirigidos hacia distintos grupos sociales. En este sentido, racializar supone “considerar que ciertos indicadores corporalizados, en tanto expresión de una naturaleza heredada de grupos humanos diferenciados, implican unas necesarias correspondencias con unas habilidades intelectuales, cualidades morales y características comportamentales determinadas” (Restrepo, 2010, p. 18).

Estos procesos de racialización no son iguales ni operan de manera homogénea en la gran diversidad histórica y cultural de Nuestra América. Por el contrario, los marcajes raciales adquieren significados diferentes según los contextos en los que se producen, cuestión que Rita Segato explica al pensar la raza como signo: “raza es signo y, como tal, depende de contextos definidos y delimitados para obtener significación, definida como aquello que es socialmente relevante. Estos contextos están localizados y profundamente afectados por los procesos históricos de cada nación” (Segato, 2007, p. 137).

Para esta convocatoria hablaremos, por ello, de racialidades en plural, partiendo de la concepción de que no existe una construcción única y homogénea de la racialidad. Si la racialización refiere a los procesos históricos y sociales mediante los cuales se producen y atribuyen significados raciales a determinados sujetos, cuerpos y colectividades, las racialidades pueden pensarse como las lógicas que hacen inteligibles y organizan esas diferencias. En la medida en que los procesos de racialización adquieren configuraciones históricas, territoriales y culturales diversas, es posible hablar de racialidades en plural para dar cuenta de las distintas formas, históricamente situadas, mediante las cuales se producen, organizan y significan las diferencias racializadas.

Es precisamente en este punto donde la representación adquiere relevancia. Para Stuart Hall, “la representación es la producción de sentido a través del lenguaje. Desde una perspectiva construccionista, los signos se organizan en diferentes lenguajes para producir y comunicar significados. (...) el lenguaje, por tanto, no funciona como un espejo de una realidad previamente constituida, sino que el sentido es producido mediante el trabajo de la representación y las prácticas de significación (Hall, 1997, p. 13).

Partiendo de Hall, las representaciones pueden entenderse entonces como espacios en los que las racialidades se articulan y configuran de distintas maneras, haciéndose visibles, narrables y disputables a través de la imagen, el audiovisual y la producción literaria. Las representaciones audiovisuales y literarias constituyen, desde esta perspectiva, un espacio privilegiado para analizar los procesos mediante los cuales se producen, reproducen, disputan y transforman los imaginarios sobre la diferencia, la pertenencia, la memoria y el poder. De este modo, el dossier propone reunir y poner en diálogo investigaciones que permitan analizar las relaciones entre racialidades, racialización y representación desde diferentes contextos de Nuestra América, atendiendo tanto a la reproducción de imaginarios y jerarquías históricamente constituidos como a la emergencia de otras formas de representación, autorrepresentación y tensión de los sentidos asociados a las diferencias racializadas.

Finalmente, ¿por qué recuperar el término Nuestra América (Martí, 2005) en lugar de hablar de América Latina? Esta decisión corresponde a un posicionamiento político, histórico y epistémico que busca poner en el centro el reconocimiento y las realidades propias de los pueblos que han sido agrupados bajo la denominación de «latinoamericanos». El término América Latina nace, en Francisco Bilbao, según la reconstrucción de García San Martín (2013), como una categoría de articulación geopolítica construida en el marco de la oposición entre lo latino y lo sajón. Más que reafirmar el sentido de «lo latino», esta propuesta recupera Nuestra América para dirigir la mirada hacia las representaciones, historias y realidades propias de nuestros pueblos, reconociendo al mismo tiempo su heterogeneidad y las diversas configuraciones que las relaciones raciales han adquirido en sus distintos contextos históricos y territoriales.

Ante un presente en el que vuelve a ser imprescindible defender las autonomías y soberanías de nuestros pueblos, el pensamiento de José Martí mantiene su vigencia frente al “deber urgente de nuestra América [de] enseñarse como es, una en alma e intento” (Martí, 2005, p. 38). Desde este posicionamiento surge una serie de preguntas que orientan la propuesta del dossier: ¿cómo se ha representado Nuestra América?, ¿quiénes la han representado?, ¿mediante qué procesos de racialización determinados cuerpos, sujetos y poblaciones se han hecho visibles o invisibles?, ¿de qué manera las producciones audiovisuales y literarias han reproducido, negociado o disputado las racialidades que históricamente han configurado nuestros territorios? Estas preguntas buscan abrir un espacio de diálogo interdisciplinario para pensar las representaciones audiovisuales y literarias no como meros reflejos de las relaciones raciales, sino como lugares activos en la producción, circulación y disputa de los sentidos a través de los cuales las racialidades de Nuestra América se hacen visibles y narrables.

Ejes temáticos para la convocatoria

1. Colonialismo, blanquitud e invención de la “raza” en Nuestra América

  • Representaciones audiovisuales y literarias de la construcción del sujeto colonial y racializado.
  • La blanquitud como norma, privilegio y estándar de valor ético y estético en las imágenes y las narrativas.
  • Reconstrucciones históricas de los procesos de colonización y su impacto en la producción simbólica.
  • Construcción de estereotipos, jerarquías y gradaciones de la diferencia humana a través de narrativas visuales, audiovisuales y literarias.

2. Procesos de racialización, alteridad y marcajes de la diferencia

  • Configuraciones del otro: procesos de alterización de pueblos originarios, poblaciones afrodescendientes y comunidades diaspóricas.
  • Corporalidades, marcajes fenotípicos y atribución de cualidades morales, intelectuales y culturales en las representaciones audiovisuales y literarias.
  • Invisibilización, hipervisibilización y estereotipación de sujetos y colectividades históricamente racializados.

3. Prácticas de representación, autorrepresentación y contranarrativas

  • Producciones visuales, audiovisuales y literarias de artistas, autores y colectividades racializados.
  • Estrategias de autorrepresentación, soberanía de la mirada y relatos en primera persona.
  • Subversión de jerarquías raciales y cuestionamiento de imaginarios hegemónicos.
  • Nuevos lenguajes, géneros y soportes culturales en la negociación y transformación de las racialidades.

4. Epistemologías situadas, soberanía y representaciones de Nuestra América

  • Representaciones que interrogan la autonomía, la soberanía y los proyectos políticos de los pueblos de Nuestra América.
  • Aproximaciones críticas a la categoría geopolítica de «América Latina» frente a la heterogeneidad histórica y territorial de Nuestra América.
  • ¿Quién representa a quién?: miradas locales y regionales frente a representaciones extractivas, exotizantes o producidas desde el exterior.
  • Tensiones entre proyectos nacionales, fronteras y realidades plurinacionales o pluriétnicas en las representaciones audiovisuales y literarias.

5. Dispositivos cinematográficos, estéticas de la imagen y políticas del encuadre racializado

  • Tecnología y materialidad de la imagen: dispositivos de captación, iluminación, diseño de color y sesgos técnicos en la representación de corporalidades y tonos de piel.
  • Cine comunitario, indígena y afrodescendiente: soberanía de la mirada, autorías colectivas, descolonización de la cámara y modos independientes de producción cinematográfica.
  • Archivo fílmico y reconstrucción de la memoria: relecturas críticas del cine etnográfico y antropológico, el documental histórico y los noticieros de época.
  • Puesta en escena, casting y trabajo actoral: jerarquías raciales en la industria cinematográfica, economías de la actuación y estereotipos de reparto.
  • Geopolíticas del cine y circuitos de exhibición: miradas extractivas o exotizantes en el cine transnacional, festivales, distribución y circulación del cine de Nuestra América.

6. Poéticas y corporalidades en las literaturas de Nuestra América

  • Lenguaje, oralidad y registros lingüísticos: incorporación de lenguas originarias y variedades lingüísticas en la escritura literaria y sus posibilidades de resistencia.
  • Corporalidades y racialidades en la creación literaria.
  • Revisión del canon y la historiografía literaria: ausencias, recuperación de escrituras históricamente subalternizadas —indígenas, afrodescendientes y diaspóricas— y crítica al canon eurocéntrico.
  • Políticas editoriales y propuestas comunitarias: circuitos de publicación, traducción, ilustración e iniciativas editoriales comunitarias en la circulación de las literaturas de Nuestra América.

Los envíos deben cargarse en la página de la publicación. Se recibirán contribuciones en formato de artículo, ensayo, reseña, entrevista, transcripción de conferencia y avance de investigación, exclusivamente de estudiantes latinoamericanos de licenciatura, maestría y doctorado. Las propuestas deberán provenir de disciplinas afines a las ciencias sociales y humanidades, ser inéditas y ajustarse a los lineamientos editoriales de la revista. Se valorará la diversidad de enfoques metodológicos y teóricos, así como la pertinencia social de los contenidos.

Ciudad de México, 21 de agosto de 2026.

Referencias:

Ferreira da Silva, Denise. (2007). Toward a global idea of race. University of Minnesota Press.

García San Martín, Álvaro . (2013). “Francisco Bilbao, entre el proyecto latinoamericano y el gran molusco.” Latinoamérica. Revista de Estudios Latinoamericanos, (56), pp. 141–162.

Hall, S. (1997). El trabajo de la representación (E. Sevilla Casas, Trad.). En S. Hall (Ed.), Representation: Cultural representations and signifying practices (pp. 13–74). SAGE Publications; The Open University. 

Martí, José. (2005). Nuestra América. Venezuela: Fundación Biblioteca Ayacucho.

Quijano, Aníbal. (2019). “Colonialidad del poder, raza y capitalismo” en Debates en sociología. N° 49., pp. 165-180. ISSN 0254-9220.

Restrepo, Eduardo. 2010. “Cuerpos racializados” en Revista Javeriana, 146 (770), 16-23.

Segato, Rita Laura. 2007. “Raza es signo”. En La nación y sus otros. Raza, etnicidad y diversidad religiosa en tiempos de Políticas de Identidad, 131–50. Buenos Aires: Prometeo Libros.